Después de más de una década viajando a India con regularidad, compartiendo práctica y profundizando en su cosmovisión y tradiciones principalmente del sur, aunque conociendo también otras regiones del país, ha nacido de forma natural esta propuesta. No es una idea proyectada, sino el resultado de años de camino, encuentros y escucha.
Nuestra experiencia en India no es turística, es de inmersión: en los paisajes, en la práctica, en los vínculos, en la forma en que la tradición se vive hoy. Queremos ofrecer esa posibilidad, la de vivir una India profunda, silenciosa y real, lejos del espectáculo y más cerca del corazón de las cosas.
Esta propuesta nace de una práctica que sostenemos hoy. No es un recorrido turístico, sino una oportunidad de contacto directo con una tradición viva…
Durante años, India ha sido para nosotros un espacio de aprendizaje y transformación. Del contacto directo con su tradición viva nace la inspiración de crear recorridos donde el viaje no sea una acumulación de lugares, sino una experiencia que permita detenerse, observar y escuchar con atención. El origen de estos viajes está en esa relación prolongada con el país y con sus formas de transmisión.
Cada viaje se concibe como un proceso en sí mismo. La práctica no se limita a momentos concretos, sino que atraviesa el modo de desplazarse, de relacionarse y de habitar el tiempo. El viaje se sostiene desde la atención, la simplicidad y la presencia. No se trata de acumular experiencias, sino de aprender a permanecer disponibles a lo que ocurre en cada momento.
Nuestros viajes se dirigen a lugares donde el yoga sigue siendo una práctica viva: templos, ashrams y comunidades que encarnan el Sanātana Dharma en su vida cotidiana. No buscamos lo exótico ni lo espectacular, sino aquello que permanece activo en la forma de vivir, de trabajar y de relacionarse. India no se presenta como un objeto de observación, sino como un contexto de aprendizaje.
Los viajes son guiados por Ale y Laia, fundadores de Naga Hatha Yoga. Ambos realizan viajes continuados a India desde 2016 y mantienen una relación sostenida con el país y con los lugares que se visitan. Cada grupo es reducido y cuenta con un acompañamiento cercano, cuidando el ritmo, la logística y el proceso personal de cada participante, para que la experiencia pueda desarrollarse con claridad y profundidad.
Práctica diaria de yoga y meditación
Orientación antes y durante el viaje.
Espacios de silencio y contemplación
Alojamiento en entornos tranquilos y cuidados.
Visitas con sentido a lugares de valor espiritual y cultural
Se requiere una disposición sincera, respeto por la tradición y apertura real a la experiencia. No es necesaria experiencia previa, sólo la voluntad de participar con entrega.
Accede con tu cuenta para continuar con las clases